El lado más “tierno” de la IA

Hoy me gustaría hablaros sobre una noticia que no es tendencia, ni se trata de “lo último en actualidad sobre IA”. Es una noticia que leí hace ya un tiempo, pero de la que me apetece hablaros ahora, quizá porque el periodo estival nos vuelve más sensibles 😊.

El protagonista de esta noticia, o de esta historia, es Leo, un niño de 10 años que tiene una enfermedad rara. Piel de mariposa la llaman.

Pero no dejéis que el nombre, que a priori puede parecer algo bonito, os lleve a engaño. Si no lo habíais oído antes, la enfermedad de la piel de mariposa se caracteriza por la excesiva fragilidad de la piel. Ante el más mínimo roce, aparecen ampollas y lesiones.

Esta situación puede ser muy cruel para cualquiera, pero cuando se trata de niños, todo es mucho más injusto e incomprensible.

La vida de Leo es muy diferente de la de cualquier niño de su edad. Imaginad lo que hace cualquier chaval de 10 años, por ejemplo ahora en vacaciones. Los que tengáis hijos ya lo sabréis por propia experiencia. Se levantan, corren, saltan, juegan, vuelven a correr, se arrastran por el suelo, dan volteretas… En definitiva, son activos en incansables.

Sin embargo, lo primero que hace Leo cuando se levanta es curarse todas las heridas.

¿Os imagináis cómo tiene que la ser la vida de un niño que no puede jugar con sus amigos, dar volteretas o arrastrase por el suelo? ¿Qué tiene que pasar por su cabeza? ¿Cómo debe sentirse?

Leo no acude cada mañana al parque, como otros niños, él tiene que asistir cada día al hospital de Sevilla. Sin embargo, a su vida ha llegado un nuevo amigo, “Juande”, que según parece, está haciendo la vida de Leo y sus rutinas, un poquito menos duras.

Juande es un robot impulsado por IA que se ha convertido en su entrenador personal preferido. Alguien que le ayuda con sus ejercicios diarios. Unos ejercicios que son imprescindibles para evitar que pierda movilidad debido a sus heridas.

Como os decía al principio, no sé si es el verano, el calor… Igual estoy un poquito  sensible, pero a mí esta amistad tan inocente entre un niño y un robot impulsado por IA me parece una de las cosas más bonitas. El lado humano o más tierno de la inteligencia artificial.

Juande no es solo un entretenimiento para Leo, sino que le ayuda y trabaja con él simulando rutinas diarias como lavarse los dientes o las manos y es una herramienta más en su recuperación. Leo sabe que no se trata de un juguete, sino un instrumento para su terapia. Lo bonito de la historia es que han llegado a tener una “conexión” que quizá antes no tenía, y ha conseguido afrontar estas tareas que para cualquier otro niño son tan sencillas, con mucho más ánimo y entusiasmo.

Hemos visto robots que trabajan con precisión, que son capaces de coger, transportar y colocar objetos muy pequeños. De hecho, Figure acaba de lanzar el robot humanoide avanzado Figure 02 que es una pasada. Sin embargo al lado de “Juande”, hoy todo eso me parece insignificante.

Vemos a diario cómo la IA avanza y lo que es capaz de hacer, y sin duda, esta me parece una de las cosas más maravillosas. Ayudar a mejorar la calidad de vida de personas enfermas. Y si además se trata de niños, todavía mucho más.

Roberto Lorente Alvarez
Director de Operaciones

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